Declaraciones de una madre en pie de guerra

No te creas que me doy fácilmente por vencida, mi objetivo es y será entrar, si es posible, en un laboratorio de investigación culinaria, hasta conseguir una receta para camuflarte el famoso CALABACÍN y encima te chupes los dedos del gusto que te quedará en la boca, Un saludo. La madre defensora del honor de los calabacines.

Declaraciones de mi Señora Madre respecto a mi post sobre que no me gusta el calabacín. No tengo escapatoria, la veda sigue abierta. La conozco y sé que esa arenga significa que no habrá paz para los jóvenes incautos.

Busco los escudos. O no. Le he dicho que mientras yo no note el sabor del susodicho calabacín, que me da igual si me lo cuela. Esa es su misión, encontrar la receta perfecta para  dicho propósito. Se le escapa una risa maligna al confesarlo, que se apaga cuando digo que precisamente eso es lo que quiero, no enterarme de que el calabacín está ahí. No es tanto el ingerirlo en sí, sino más bien enterarme de su presencia. Dicen que ojos que no ven, estómago que no siente. Bueno, lo digo yo (me lo acabo de inventar, así espontáneamente).

Este espíritu le ha valido el apodo de Mazinger Z, pues su nombre empieza por Z. Cuando le pregunté si me autorizaba a publicar sus declaraciones en este blog, respondió tal que así:

 Me encantaría que las publicaras, así me ayudarás a encontrar apoyo en mi ardua lucha por la defensa de los intereses calabacineros.

El carisma me viene de casta.

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10 pensamientos en “Declaraciones de una madre en pie de guerra

  1. Como hija de “mi madre” que tambien soy… apoyo a la joven aqui presente porque el calabacin es incomible! Pero eso si, el apoyo moral de madre a madre, señora Z, lo tiene! 🙂

  2. De entre tantas verduras, el calabacín solo me causo problemas de niño, cuando su textura se me antojaba incomible, pero ahora puedo decir -Señora Z, la apoyo siempre que prepare un calabacín delicioso- y por supuesto que no lo acompañe con chicharos.

    • No ha surgido el amor aún entre nosotros… Esto convertiría a mi madre en mala casamentera, aunque no en mala cocinera. Eso se le da bien. Es cosa de ausencia de química… Lo mismo va a tener que emborracharme, o rebozarlos a la cerveza… Combinado con berenjena creo que lo ha hecho, pero apenas me acuerdo (sería la época en la que tampoco me gustaba la berenjena xD).

      Un saludo!

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