Parpadeos

Triste, la niña le preguntó a Marisa si volvería a visitarles. Si, cuando ya no fuera su au pair, enviaría regalos, si seguirían intercambiándose libros por correo. Marisa sonreía suspicaz mientras soñaba con volver al pasado, con elegir a otra familia libre de extremos irracionales, insultos y chantajes.

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